martes, 3 de noviembre de 2009

¿UNA PASTILLITA?

Hace 6 años me plantearon la posibilidad de ofrecen una pastilla a mi hijo. Según me aseguraban, aquella ¿ANFETAMINA?, no le haría mal, sino todo lo contrario.

Tan desesperada me encontraba, tan perdida, que ... siempre pensando en el bien de mi hijo, decidí dársela.

Aquella mañana, tenía que empezar con media dosis, para ir adecuando su pequeño cuerpecito a aquella BOMBA DE RELOJERÍA. Y así comenzamos. Yo, convencida de que era lo mejor para él, porque le permitiría centrarse las horas que estuviera en el colegio. ¡Era como encontrar una luz en aquel oscuro laberinto!

Y junto con sus libros, preparé unas cuantas de aquellas pastillas y una nota para indicarle a su profesora las pautas de administración.

Casualmente aquel día me encontré a su tutora camino del colegio, y le entregué la nota que yo había escrito, junto con las pastillas. ¡Quién sabe por qué olvidé la receta médica en casa!

La mañana fue pasando y me sentía inquieta. No paraba de pensar en mi hijo. ¿Cómo le iría? ¿Era lo más acertado? Tanta ansiedad me creo, que tuve que salir de la oficina a callejear para poder aliviar la tremenda ansiedad que se estaba apoderando de mi.

Regresé al despacho y de forma precipitada llamé al colegio. Hablé con su profesora y le pedí que por favor no le diera la medicación. Ella, con muy buen acierto, me dijo que no pensaban administrársela ya que no iba acompañada de la receta del facultativo. ¡Respiré aliviada!

Hoy, nuevamente, me proponen, para reducir su déficit de atención, volver a dársela.

No me atrevo. NO, NUNCA SE LAS VOLVERÉ A DAR.

No, mi hijo no tomaría eso.

Sé que escolarmente, aquellas pastillas le habría ayudado mucho, pero el miedo a los efectos secundarios que pudieran derivarse, no me permitieron arriesgarme.

Ahora, aquellas pastillas han cambiado, tienen otro nombre, pero siguen siendo ¿ANFETAMINAS?

Ojeando por internet, he encontrado ésto:

"Desde un 70% hasta un 80% de los/as niños/as tratados/as con estimulantes responden positivamente, el resto, o no responde o muestra efectos secundarios graves (Pliszka, Carlson y Swanson, 1999). A pesar de los efectos positivos a corto plazo y el bajo coste de este tratamiento, el uso de estimulantes está rodeado de una gran controversia.

Por un lado, se puede producir el fracaso de la medicación; por otro lado, pueden aparecer efectos secundarios como: insomnio, falta de apetito, pérdida de peso, irritabilidad, dolor abdominal, dolor de cabeza y adormecimiento; y por último, puede que los sujetos experimenten preocupaciones y pensamientos innecesarios al someterlos a este tipo de tratamiento. Todo esto ha conducido a cierto grado de rechazo por parte de muchos padres y
profesionales, agravándose todavía más esta situación si se tiene en cuenta, que se desconocen los efectos a largo plazo que puedan producir este tipo de tratamientos."

Te recomiendo que visites este blog http://pequeshiperactivos.blogspot.com/
 y que descargues el fichero al que hace referencia y que trata de un reportaje de niños que quieren dejar la medicación, para volver a ser NIÑOS, para volver a ser PERSONAS.

"Algunos chicos gritan en sueños. Pero Adrián quiere librarse de esa pastilla, quiere intentarlo."

He encontrado esta página http://www.ritalindeath.com/

4 comentarios:

Jordi dijo...

Hola Ana:
Cuando cuentas lo que sentiste al medicar a tu hijo es como si estuvieras hablando de mi mismo, me sentía exactamente igual solo que nosotros tardamos casi un año en reaccionar. Los riesgos son tantos y los beneficios tan pocos que no merece la pena arriesgarse. He aprendido la lección pero no me perdono haber tardado tanto en darme cuenta del daño que le podía hacer a mi hijo. Por suerte ahora tengo las ideas más claras que nunca y afortunadamente para nuestros hijos ya somos muchos los que pensamos igual. Todavía hoy, dos años después, la primera solución que me plantean los "especialistas" es la medicación y mi respuesta siempre es la misma:NO.
Os deseo mucha suerte a tí y a tu hijo.

Ana P G dijo...

"Cuando hayas de elegir entre varios caminos,
elige siempre el camino del corazón.
Quién elige el camino del corazón
no se equivoca nunca."
Proverbio sufi

Vosotros elegisteis lo que creíais que era lo mejor para vuestro hijo, elegisteis el camino del corazón, por eso, no debeis reprocharos nada.

Hada Isol ♥ dijo...

Mi hijo tiene 12 años y nunca quise darsela,y sabes que le va fenomenal en todo,ha mejorado muchissimo y lo seguirá haciendo fué muy dificil,muy duro pero el está bien!

DEA Madrid dijo...

A vosotros por vuestra decisión y a tu hijo por su perseverancia y éxito de tu hijo :)