
Hoy me lo decía una amiga "Las notas no son lo más importante."
Sí, han tenido que pasar años para darme cuenta de la importancia relativa de las notas. Poco a poco, se han ido difuminando los fantasmas que me creaban tanta ansiedad y angustia.
Hoy puedo mirar a tras y ver cuanto he aprendido.
Porque cuando tienes un hijo con una Dificultad Específica de Aprendizaje (DEA) tienes que aprender a respetarle. Y tienes que tener fuerzas para seguir adelante todos los días.
Fuerzas para seguir adelante y ayudar a mi hijo, que ha tenido que aprender como generalmente, su esfuerzo no se corresponde con una buena nota. ¡Qué digo! Con un aprobado. ¡Ni siquiera con eso!
Desde aquí, quiero dar las gracias a todas esas personas que tanto nos han ayudado y nos ayudan a él y a mi. Todas esas buenas gentes con las que caminamos cada día sin que nos sintamos solos.
dislexia, dislexia, dislexia, dislexia